72 REGALAME LOS OÍDOS CON TUS ALITERACIONES

Características

Está claro. Queremos trabajar las aliteraciones, darle vuelo a los locos sonidos con los que llegan a nuestros oídos las palabras. Por una vez la locuacidad de los vocablos va a primar más que los contenidos que expresemos. Si escribir es comunicar la comunicación será más intensa si va acompañada de recursos expresivos que la intensifiquen. Así que aquí está esta propuesta centrada en uno de ellos, la aliteración.

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Propuesta

Un lugar llamado Kindberg, es uno de los numerosos relatos de J. Cortázar.

Marcelo es un maduro viajante de comercio que recoge en la carretera a la autoestopista Lina. Hace frío, pero Cortázar no lo narra, sino que escuchamos con imágenes sonoras cómo la lluvia golpea el parabrisas, cómo la chimenea chisporrotea y cómo ambos sorben una cucharada de sopa caliente en un hotel de Kindberg.

En un lugar del cuento, el escritor argentino crea una escena en la que ambos personajes dialogan frente a frente, en torno a un plato de sopa. Cortázar nos lleva la cucharada de sopa a la boca, pero por los oídos; endulza los párrafos de “eses” para que el lector pueda escuchar cómo Lina sacia el hambre surgida de cunetas y autopistas:

.”.. a saber por qué pero tan bonito ver que el flequillo de Lina se alza un poco y tiembla como el soplido devuelto por la mano y por el pan fuera a levantar el telón de un diminuto teatro, casi como desde ese momento Marcelo pudiera ver salir a escena los pensamientos de Lina, las imágenes y los recuerdos de Lina que sorbe su sopa sabrosa soplando siempre sonriendo”.

REGÁLAME LOS OÍDOS CON TUS ALITERACIONES, quiere decir simplemente, que hagas el esfuerzo de expresar tus emociones e ideas, apoyándote en la sonoridad de alguna letra.

Con la estructura de cadena de comentarios, y usando aliteraciones permanentes de ssssssssss seguiremos sigilosamente las secuencias y vicisitudes de esta historia ….

Salí de casa sobre las siete, sí. Serían las siete. El sol, sólo había salido y sus rayos apenas calentaban. (sigue tú)

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Respuestas

Sandra & Elena dijo

Supuse que si Susana saldría en seguida a buscarme, yo tendría que secar la sudadera solícitamente sosteniéndola sobre mis manos delante del secador, pues desgraciadamente mi secadora se habia estropeado

Elisa dijo

Susana seguía, sigilosa, el sendero que subía a mi casa. La sorprendí con un beso, acaricié sus sedosos cabellos y deslicé la suave sudadera sobre sus hombros desnudos.

Alba Puig dijo

Es Susana, así, que a mí sólo me sorprendió cuando de su dulce boca una sonrisa salió.
Es más, las maravillas que aún pudiesen ser sus curvas tan preciosas, pues precisamente se lo expresé con simple sinceridad y enseguida se apresuró a sisearme cuanto le gustaba que se lo dijesen pero siempre con mera perspicacia y no sea demasiado osado.

Carles Jiménez dijo

Ya en casa empezemos a hablar sobre distintas cosas, nunca selo había dicho todo tan claro, me encantó como reaccionó, parecía todo tan bueno, era lo mejor que me había pasado en aquellos años…

Emma dijo

Como no nos había dado suficiente tiempo para desayunar, pensamos que podríamos hacer un super pastel. De aquellos que son immensamente grandes, con cositas de sabroso chocolate por encima… Así que nos pusimos manos a la obra!

Helena dijo

Sí, al fin sale de casa y me quedo solo, no se que se puede hacer en un caso así. Bueno iré a cenar sopa, y luego haré salsa para los espaquetis. A las siete de la mañana tengo que despertarme porque tengo una reunión que es importantísima.

lídia roig dijo

Me sentía sola. No sabía donde ir, así que sentí soledad absoluta. Paseé seis minutos y me senté en la plaza central dónde saboreé un helado que me había comprado. Estaba allí sentada y sola, hasta que llegó Sergio. Me saludó y se sentó a mi lado. Me explicó su vida, y me dijo que había roto con Susana. Me explicó que siempre salía a las siete de la mañana para contemplar la salida del sol, y me preguntó si mañana podríamos volver a vernos. Quedamos a la misma hora y al mismo sitio.

Volví a casa. Me sentía feliz y la soledad se había esfumado con los rayos del Sol.

Patry & Patricia dijo

Si una cosa tenia clara es que ella ya sabia cuales eran mis sentimientos y que yo ya sabia que pensava ella al respecto.
Aquel día nunca lo olvidaré quizas por lo que pasó, quizas porque todo quedó aclarado.

Judit dijo

Estaba sola, necesitaba a una persona y decidí ir a buscar a Susana en su casa. Que está situada al lado del supermercado. Salimos a pasear por el Paseo de la Serra. Pasamos por la pastelería y comimos un pastel buenísimo. Y también fuimos al cine.
La invite a cenar en mi casa, sopa con salchichón.

Andreea dijo

Supongo que saldrá y su Sandra, que siempre sonríe como el sol y solamente soñaba con su salida a Salamanca.
Sandra es supersticiosa y salvaje, pero Sebastian es como supermán; a les seis saldrán con un seat a Salamanca, se sentirán solitos y sólo el sol será con ellos. ¡Qué salvajismo será de Sandra y su simpático y seductor Sebastian, a Salamanca, como en la selva!

Mayra dijo

En Salamanca, Susana y Sebastián salían solos cada semana, sobre las siete para submergirse en los solitarios paisajes. Los sabados, especialmente, salían para sentir las noches salvajes, y saltaban llenos de sentimientos.
El útimo sabado de su estancia en Salamanca, salieron para sentir cerca las estrellas y ver salir, al amanecer, la salida del sol.

Mariona Vallespí dijo

Sola, estaba totalmente sola sin sentir ningún sonido. Tenia miedo de la oscuridad, pensaba en cosas, personas que me daban miedo y no podia continuar.
Silencio es lo que permanecía en la calle Salamanca sin salida.
No sabia cuales eran mis sentimientos ni si eran conscientes ya que hacia un frío que se me helavan los pensamientos.

victor G dijo

No podía expresar mis sentimientos. Bajo la atenta mirada de las estrellas, cuya luz enrojecía mis ojos. Una ultima, la ultima de las estrellas que se cayó por el gran temido hoyo, el universo. Con ella se levanta el avergonzado amanecer. Con un sol que radiaba energía. Entonces en lo entendí. Ahora ya no estaba sola. Ya no tenia miedo porque ella estaba aquí. La había tenido durante años delante de mí y no me había dado cuenta….

Marina M. dijo

Entonces empecé a darme cuenta de lo afortunada que estaba. Ya no me sentía sola, sino una señorita sencilla con una gran sonrisa sincera y seductora. Soñaba mirando aquel amancer, mientras pensaba soy feliz.
¿Que estará pensando Sebastián? ¿Se sentirá como yo?


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