49 MIEDOS, ¡AY!, INFANTILES

Características

Esta propuesta sigue la línea tan útil, inicialmente, de las propuestas autobiográficas. Se evocan los recuerdos y se expresan lo más ordenadamente posible. Lo interesante es que evoquemos los detalles, que los describamos con detenimiento para así enriquecer la imagen de todo lo que describimos.

[ad]

Propuesta

Toda infancia tiene sus miedos. Y la mía, estuvo delimitada por el castigo de Dios, el hombre del saco, el hombre con más ojos que días tiene el año, la Verónica y los canutos, las callejas solitarias y los tejados juntándose al llegar la noche. Estos son los que recuerdo, por lo tanto creo que deben ser los que tuve.

El castigo de Dios dejó en mi su huella después de que me mandasen al rosario y yo me fuese, impulsado no sé bien por qué razón, a tirar piedras a la glera. Las peleas entre barrios acababan así. Aquel día volví a casa con un ojo menos. Las piedras, que no los tienen, se habían llevado uno de los míos. (Con el tiempo pude recuperarlo)

El hombre del saco te dejaba ver su sombra alargada cada vez que pretendías llegar tarde a casa después de una excursión por los alrededores: el sauco, Santa Bárbara, el molino, el cardizal, Allende, …

La intranquilidad por el hombre con más ojos que días tiene el año duraba poco y era muy puntual. El último día del año lo más que me acercaba a la parada del Pepón era la plaza de La Verdura. Desde allí hacía pequeñas incursiones hasta el Echaurren, siempre con las piernas dispuestas para salir corriendo en cualquier momento.

La Verónica y los canutos eran personas normales del pueblo con algunas excentricidades según mi percepción infantil. La Verónica podía aparecer con sus ropas de trabajo y un pañuelo en la cabeza, acompañada de su perro, en medio de una procesión. Los canutos daban las notas de color en fiestas tan desmadradas como las de Santa Bárbara. Se agarraban a un paraguas e iban de aquí para allá provocando las carcajadas entre la gente.

Ezcaray estaba lleno de callejas que separaban unas huertas de otras. A veces ir por la calle principal suponía un rodeo que no siempre quería uno dar. Así que tomar una calleja era una buena solución. Pero con paso ligero.

Y me faltan los tejados. Cuando comenzaba a anochecer siempre controlabas la luz porque había que estar pronto en casa. Antes de que la noche juntase los tejados. A veces el problema venía si una tormenta te obligaba a quedarte refugiado en algún portal. Siempre era preferible mojarse.

¿Y los tuyos? ¿Tus miedos infantiles? ¿Recuerdas alguno?

[ad]

Respuestas

angelsinalas dijo

El castigo de Dios también dejó huella en mí, ya lo creo y mas habiendome educado hasta los 18 años en un colegio de religiosas….ya te puedes imaginar, Javier, como pudo ser.
El hombre del saco, también estaba en mi vida, y el coco, sobre todo, el coco, que venía por las noches y te llevaba si no te portabas bien.
Y también el miedo al castigo que podían hacer en casa, si llegaba tarde y no cumplía un horario establecido….por lo que intentaba cumplirlo siempre, porque eran muy estrictos.

cristina castillo dijo

uyy yo solo recuerdo al viejo del saco..que se llevaba a los ninos que se portaban mal….ahora que lo mencionas, no era mas que un vagabundo que recogia cosas por las calles, pero sirvio de base a mis padres para que los 7 hermanos nos portaramos, mas o menos bien…jajajjaja

ciudadanakeing dijo

Hola Javier. Lo primero felicitarte por la redacción del texto.
¿Miedos infantiles?… Pues, yo la verdad es que no recuerdo ninguno, tipo hombre del saco. Pero si recuerdo tener una cierta obsesión de mirar debajo de la cama antes de acostarme e incluso, ya acostada, miraba varias veces, pensaba que alli podia esconderse alguien. Después me dió por los armarios. Hoy en día ya, es una prueba superada.
También recuerdo tener miedo de las películas de terror, pero me las tragaba enteritas, aunque fuése debajo de la mesa-camilla, ¿que me interesaba la escena? miraba, ¿que no? me tapaba los ojos (bueno, de esto que te tapas pero al mismo tiempo miras entre la abertura de los dedos, masoquismo puro y duro).
Y me estoy riendo al recordar algo, que voy a contaros jeje.
Yo me he visto todas las películas habidas y por haber del hombre lobo, drácula etc.
Bien, pues mi hermana y yo dormiamos juntas, y cuando yo deducia que ella ya se había dormido entonces, la empezaba a tocar la cara. Claro, mi hermana se despertaba y me decía ¿que haces? … Y yo, que estaba obsesionada con el hombre lobo, la respondía: “Nada, a ver si te sale pelo…” jajaja
En fin…. Menos mal que se me pasó.

Laura Socias dijo

Hola Javier!
Pues yo tenia un montón de miedos cuando era pequeña…Pero lo que me daba más miedo era mi vecina. Mi madre, cuando yo tendria unos tres o cuatro añitos, simepre me estaba haciendo chantaje para que comiera, y me decía: “Si no comes le diré a la vecina que suelte la bruja que tiene escondida en su casa para que te coma.” Y yo sin pensarmelo dos veces me lo comía todo lo más rápido posible.
Y también tenía otro gran miedo, la oscuridad. Este miedo es común a mucha gente, pero yo le temía muchísimo. Por la noche tenia que dejar siempre alguna luz encendida “por si pasaba algo…”jaja.
Pero bueno, suerte que cuando crecemos nos damos cuenta que este tipo de miedo son tonterías, y aprendemos a preocuparnos por otras cosas, como por ejemplo aprovar el curso. Ahora tenemos miedo a suspender.

eLeNaa dijo

Pues yo tenía y sigo teniendo, un pánico increíble a los payasos…
No recuerdo muy bien porqué, tal vez de pequeña vi alguna película donde salía uno y desde entonces que les tengo miedo.
Lo que sí recuerdo es las pesadillas que había tenido con ellos, me levantaba en medio de la noche llorando horrorizada porque un payaso había entrado en mi cuarto para torturarme… ¿De dónde sacaba todos esos miedos? Pues ni idea…
Pero aún hoy me dan un poco de asco cuando los veo,tiré a la basura todos los peluches que me regalaban que fuesen payasos e intento no ver más películas donde salgan.

padron-duenas dijo

El miedo o los miedos en la infancia es el resultado de inseguridades sembradas por la cultura que nos rodea. Existe un miedo detector que nos avisa.”Cuidado que no sabes lo que es esto” y se dispara la adrenalina, el cerebro le busca imágenes y ahí se monta el pollo y entra el pánico. El ejemplo perfecto es la cultura donde la iglesia es el timón a la conciencia. Esas advertencias, o ese dogma “ Que Dios te castiga” es como un mantra que se lo repiten a los hijos y se lo creen entre ellos. En América inclusive en países denominados católicos, ya ese miedo o dogma queda en un lugar secundario o en ese cajón de los recuerdos que incluyen las historias de fantasía. Muy bonitas o impresionantes pero no meten miedo. No ese miedo que anda en el subconsciente en todo momento. Por ende esa soltura en el comportamiento y en andar de las mujeres, que pueden ser provocadoras y nada las condena. Andan con ese vaivén en las caderas y ellas no son las provocadoras y mucho menos pecadoras, y un mal paso lo da cualquiera que tenga pies. Los otros miedos a la oscuridad, al Coco, etc… eso se va perdiendo con el mismo raciocinio a medidas que se nos encienden luces naturales y quedan los necesarios, ojo que no sabes nadar bien, cuidado que a tus años si te partes un hueso quedas tullido. Y el que comparte todo aquel que respira. Yo no quiero morir.

Señora Nostalgia dijo

Pues mira Javier, mis padres no nos metían miedo con nada. Pero las criadas nos contaban cuentos de aparecidos, que a mí me causaban un terror enorme. Mi padre nos castigaba si nos encontraba rondando por la cocina. Recuerdo que me decía “hay que temerle a los vivos…, no a los muertos, el que se va no regresa”. Y una vez que mis padres andaban de viaje, la empleada me llevó a ver la película del “Lobo humano”, y pasé tres días gritando y con pesadillas. Por cierto, me encantó tu post. Muy entretenido. Un saludo. Madeleine

Gerai y Nil dijo

Teníamos miedo a un amigo, que extrañamente se parece mucho a su hermano, aún da miedo.

Anna Hidalgo dijo

Bueno… pues yo he tenido miedo y dentro de lo que cabe sigo teniendo miedo a la muerte… no se sabe que pasa despues de ella… y eso me hace pensar… ademas… tambien por culpa de lamuerte temo perder a gente querida… es mas temo mas la muerte de mis seres queridos que a la mia.

Roger dijo

El miedo es un estado de ánimo i es algo psicologico, hay dias en que el miedo de ayer, hoy no lo sientes y al revés igual, todos tenemos miedo y es lo más normal.

mi miedo que simpre perdura es perder las personas que más quiero, las que cad dia estan a mi alrededor. família, amigos, etc

Lídia dijo

HOLA!
Yo de pequeña tenía miedo o los “gegants”.
Cuando era la Fiesta Mayor del pueblo, en Vallgorguina siempre hacían y hacen la cercavila de los “gegants” y mis padres siempre me llevaban. A mi me gustaba verlos de lejos, pero mis padres me acercaban hacia ellos y me ponía a llorar.

Supongo que debería pensar que yo era bajita y, en cambio, ellos muy altos y me podrían aplastar. Y a sobre bailaban de una punta a otra.
Recuerdo un día que estaba mirando los gigantes y se me acercó uno. Él me empezo a hablar y me llamaba por mi nombre. Al ver que empezaba a llorar, salió de debajo los pantalones del “gegant” y pude ver su rostro: era un vecino del pueblo que quería hacerme una broma.

patri dijo

Hombre la verdad es que un miedo en concreto no he tenido, lo que si que es verdad que me acuerdo que de pequeña siempre me asustaban los muñecos que tenia encima de la litera de arriba y con las luces de la noche me imaginaba sombras.Pero enseguido encendia la luz o llamaba a mi madre y todo se acababa, jejeje!!

Júlia dijo

Hola Javier!
Yo la verdad es que también he tenido muchos miedos de pequeñita, pero estos cambiaban segun las cosas que me iban succediendo…
He tenido miedo a las brujas y a las arañas, después de haber visto un terrible documental en la televisión, tenía miedo a los espiritus y fantasmas algunas noches… Y también he tenido un miedo muy curioso, apareció cuándo hubo aquellos terribles terremotos en Turquia, a partir de aquél momento estaba convencida que en el momento menos pensado se me caería la casa encima, y realmente estuve aterrada durante bastante tiempo, tenía pánico a quedarme enterrada bajo los escombros, y siempre buscaba alternativas y maneras que podrían servirme para escapar, si algun dia me sucedira esta situación.

cris dijo

jaja! el hombre que tiene mas ojos que los dias del año debia de ir sólo a ezcaray!aunque yo nunca llegue a verlo… ya no lo recordaba, pero al leerlo me acuerdo hasta de como me lo imaginaba

Cisca dijo

Hola!

Yo me acuerdo que tenia miedo cuando me cerraban la puerta de la habitación, estaba todo muy oscuro, y imaginaba que del armario saldria un vampiro. Y lñlamaba a mi madre para que abriese la puerta. Otro de mis miedos era cuando me portaba mal en casa de mi abuela, que fuera de la casa tenia como un cuartito donde se guardan las erramientas, y me decian que si seguia portandome mal me meterian en el cuartito. Le llamaban el cuarto de las ratas, lo peor era cuando me decian que eran carnivoras.

bern dijo

C uando era pequeño. supongo que teníamuchos miedos, en este momento el que más me preoucupa es elmiedo a perder la Liga, una Liga que si hubiéramos hecho una temporada más digna, en este momento ya seríamos campeones de Liga o estaríamos a punte de serlo con muchios puntos de ventaja respecto el segundo clasificado.

Maria Nicolau dijo

Todos de pequeños hemos tenido miedo a muchas cosas, sobretodo yo.

De pequeña temía a los grémlins, dede que vi la película. Tambíen al hombre del saco, como tu javier! a los payasos y a los aliens.También temia a un viejode mi pueblo que hace tiempo murió, me dijeron con solo siete años, que se llevaba a todos los niños que pasaban por delante de su casa y claro… No dudaba en canviar de recorrido!

Sandra dijo

Miedo… creo que lo peor es tener miedo del miedo.

Es difícil definir las sensaciones que recorren por tu cuerpo cuando esta palabra coge sentido dentro de ti.
La angustia y la desesperación se apoderan de ti y quieres huir, esconderte…

La verdad es que yo soy una chica de pocos miedos…
me acuerdo que de pequeña, a veces tenía miedo por las noches, cuando ya estaba dentro de la cama y no podía dormirme…
Empezaba a observar la oscuridad que me rodeaba, y poco a poco los muebles y la ropa que estaban dentro de la habitación se empezaban a definir.

Siempre me asustaba un albornoz que había colgado detrás de la puerta…
Creo que pensaba que podía haber alguien escondido allí dentro.

Por suerte, con el tiempo me he acostumbrado a esas situaciones, y he aprendido que el miedo solo es creado por uno mismo, y que hay que intentar dominar.lo.

alba lloret dijo

Que yo recuerde, de pequeña tenía dos miedos que no me dejaban vivir tranquila. Uno de ellos era el miedo al fuego, la causa de este se origina desde el día que se incendió la cocina de mi abuela y yo estaba allí. Al ver esas llamas sentí un escalofrío y un terrible espanto. Estube apagando los fogones de casa cada vez que mis padres los encendía para hacer la comida por miedo a volver a vivir aquella horrible situación.

Mi otro miedo eran las guerras, sobretodo que hubiera guerra en Catalunya. Supongo que fue debido a que cuándo era pequeña fue la época de la guerra de Bosnia, y, como la televisión solo hablavan de ella, empecé a montarme mis histórias y a horrorizarme por miedo a vivir lo mismo que aquella pobre gente.

[[Aitor]] dijo

Yo de pequeño tenía miedo a muchas cosas…Por ejemplo a la oscuridad ya que un hombre malvado me raptara por la calle cuando iba solo sin mis padres.
En el pasillo de mi casa al final hay una habitación que siempre esta oscura y cuando tengo que ir hacía ella iba encendiendo todas las luces que encontraba por el camino.
También tenía miedo a las películas de terror porque salían unas personas y bichos muy feos y luego por la noche cuando me acostaba pensaba que estaban o en la habitación del fondo o debajo de mi cama jaja, pero todos esos miedo están todos superados menos la películas de miedo que no me gustan, todos esos miedos pertenecen al pasado.
Saludos y adiós

Andreea dijo

Aquí es un poco diferente, en mi país casi todos creen en Dios y le tienen miedo; yo siempre le tendré miedo, porque así me han enseñado.
Me recuerdo que tenía mucho miedo y no me gustaba quedarme sola en casa, porque como que mis padres trabajaban de la mañana hasta a las cinco de la tarde y yo estaba sola en todo este tiempo. Cuando crecí, tenía miedo a decirles a mis padres si tenía notas bajas o cuando estaba la reunión de padres… Cosas muy graves no hacía, siempre tenía miedo a algo…


Sobre esta entrada