Capítulo 4 de Nada

En este capítulo Laforet incluye de forma excepcional, unos diálogos “teatrales” entre GLORIA y la ABUELA, que Andrea sigue medio en sueños. Podría decirse que los fantasmas de la casa le revelan a Andrea las claves de quienes en ella viven. Entre Gloria y la abuela repasan básicamente las relaciones a lo largo del tiempo entre los dos hermanos que ahora conviven en la casa y entre ellos y el resto de la familia. Andrea, que quiere comprender quién es, necesita también conocer sus raíces familiares. En este fragmento la abuela revela cómo ha educado a sus dos hijos predilectos:
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ABUELA.- Cuando volvió (Juan) (se refiere a que estuvo un tiempo en África de militar) trajo muchos cuadros de allí … Tu abuelo se enfadó cuando dijo que se quería dedicar a la pintura, pero yo le defendí y Román también, porque entonces Román, hija mía, era bueno … Yo siempre he defendido a mis hijos, he querido ocultar sus picardías y sus diabluras. Tu abuelo se enfadaba conmigo, pero yo no podía soportar que los riñesen … Pensaba: “Más moscas se cogen con una cucharada de miel “ … Yo sabía que salían por la noche de juerga, que no estudiaban… Les esperaba temblando de que tu abuelo se enterara … Me contaban sus picardías y yo no me sorprendía de nada, hijita … Confiaba en que, poco a poco, sabrían dónde estaba el bien, empujados por su corazón mismo.

Si hay algún otro momento, en este capítulo, que te haya gustado por alguna razón dilo. Y di también tus impresiones sobre este fragmento.

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