Literatura universal, la prosa latina

Publicado el 26 noviembre 2011
Archivado en LITERATURA UNIVERSAL | Comentarios desactivados en Literatura universal, la prosa latina

Los géneros de prosa en latín más importantes son la historia y la oratoria. La prosa histórica destaca por el número, la calidad y la variedad de los autores; la oratoria como género es consecuencia de la importancia de la política y el derecho en la sociedad romana.

La historia:

En Roma el cultivo de la historia rebasaba el marco meramente literario. Los romanos utilizaron la historia como instrumento político, para justificar su supremacía sobre los demás pueblos, o para apoyar diferentes posturas en la política interna. Emplearon para ello no solo la selección y presentación de los hechos, sino también la manifestación de sus opiniones: de manera directa, mediante intervenciones en primera persona, o indirecta, mediante abundantes discursos puestos en boca de sus protagonistas.

Los más importantes historiadores romanos son: Julio César, Salustio, Tito Livio y Tácito.

Julio César (101-44 a.C.)

Se conservan dos obras suyas: los «comentarios» sobre el desarrollo de la conquista de las Galias, La guerra de las Galias, y los que escribió sobre la guerra civil contra Pompeyo y el Senado, La guerra civil. La primera obra es una exaltación de su papel en la conquista, y la segunda, una justificación de su actuación en la guerra contra Pompeyo. César alterna la narración de las campañas militares con la exposición de su pensamiento político, muchas veces mediante la reproducción de discursos y arengas. En su prosa, de gran calidad, César consigue aunar la precisión y la elegancia, compensando la aridez del tema con la inteligencia del planteamiento.

Salustio (87-35 a.C.)

Inspirado en Tucídides, es el primer gran historiador romano en sentido estricto. Tiene un estilo muy personal, conciso, enérgico y un poco arcaico. Emplea la frase breve, con abundantes paralelismos y yuxtaposiciones. En sus obras aborda la narración bélica, la geografía, la política -donde no oculta sus posiciones-, el retrato psicológico o la reflexión moral. De sus obras se conservan íntegras dos de ellas: La conjuración de CatilinaLa guerra de Yugurta.

Tito Livio (59 a.C.-17 d.C.)

Consagró su vida a componer una historia general de Roma en 142 libros, llamada Desde la fundación de la ciudad. Como indica su título, la obra abarca la historia de Roma desde sus orígenes, y aunque no se conserva en su totalidad, es la mejor fuente que existe sobre los primeros siglos de la historia de Roma. Obra monumental, enseguida fue considerada canónica; en ella late un hondo patriotismo y la convicción en el destino superior de Roma, como corresponde al pensamiento oficial y dominante en época de Augusto.

Tácito (55-120)

A diferencia de Tito Livio, Tácito escribió sobre la historia inmediatamente anterior a él. Recoge la historia del siglo I en dos obras que nos han llegado incompletas: AnalesHistoria. Es un historiador riguroso, basado en la documentación del Estado, y mantiene una distancia crítica hacia el régimen imperial al que sirvió como político. Su obra es muy cercana a la sensibilidad actual, tanto desde el punto de vista historiográfico como desde el literario.

La oratoria:

La retórica, o técnica griega de la oratoria, fue introducida en Roma durante los siglos II y I a.C. Los grandes autores romanos de todos los géneros pasaron por las escuelas de retóricos griegos y muchos de ellos ejercieron la oratoria, en la abogacía o en la política. La reelaboración literaria de los discursos que muchos oradores llevaron a cabo fue lo que instituyó la oratoria como género literario.

Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.)

Ha sido considerado, a través de los siglos, como el orador más importante en lengua latina. Pronunció infinidad de discursos de todo tipo, de los que publicó muchos, incluso algunos que no llegaron a ser pronunciados. Se conservan más de cincuenta discursos de Cicerón, unos de tipo judicial y otros de tipo político. Entre los primeros, predominan los de defensa, en favor de amigos o protegidos. Entre los políticos, pronunciados ante el Senado, destacan lasCatilinarias, serie de cuatro discursos con los que consiguió abortar la conjuración de Catilina durante el año del consulado de Cicerón (63 a.C.), y lasFilípicas, 17 discursos con los que intentó frenar la subida al poder de Marco Antonio, antiguo lugarteniente de César. Fue en los discursos donde el genio de Cicerón rayó a mayor altura.

fuente: kalipedia

Comentarios

Los comentarios estn cerrados.